Revista de Psicoterapia Humanista Corporal

Respiración, una herramienta para poder disminuir el estrés

Mtra. Alejandra García

 

En la actualidad, el estrés se ha convertido en una parte casi inevitable de la vida cotidiana debido a las múltiples demandas y presiones que enfrentamos. La tecnología, el trabajo, las responsabilidades familiares y las expectativas sociales contribuyen a un entorno en el que muchas personas sienten que están constantemente en movimiento y bajo presión.

El ritmo acelerado de la vida moderna, junto con la incertidumbre económica y los problemas sociales, ha incrementado los niveles de estrés en la población mundial. Esto puede afectar tanto la salud física como mental, provocando problemas como ansiedad, insomnio, fatiga y enfermedades cardiovasculares, entre otros. Además, el estrés prolongado puede disminuir la productividad y afectar las relaciones personales.

Es importante aprender a gestionar el estrés a través de diferentes técnicas, para este caso nos enfocaremos en la respiración como una herramienta para disminuirlo.

 

Definición de estrés/neurosis

Desde el punto de vista de A. Lowen, el estrés denota la operación de una fuerza que somete a un cuerpo o un objeto a presión o deformación. Harold G. Wolfe en su libro Streess and disease publicado en 1953, define el estrés como la interacción entre el medio externo y el organismo. La presión es el efecto sobre el organismo, entonces la magnitud de la presión y la capacidad del organismo para soportar la presión determinan si habrá restablecimiento o no de la homeóstasis o una ruptura con fractura y muerte. (Lowen, 1980).

Selye (1956), modificó su definición de estrés considerando si el estrés pudiera ser manejable o no, definiéndola como la respuesta no específica del cuerpo a cualquier demanda impuesta sobre él. Esta respuesta no específica no es otra que la liberación de la energía por parte del organismo es respuesta a las demandas hechas sobre él.

Por lo tanto, mientras el cuerpo tenga suficiente energía para cumplir las demandas que se le imponen, permanece libre de angustia. Una situación se vuelve angustiante cuando se requiere de más energía de la que el cuerpo tiene disponible.

La tensión muscular crónica es como una camisa de fuerza que limita la respiración y reduce su energía y al mismo tiempo está bajo una presión cultural para obtener un objetivo que podría hacerle ganar el amor que necesita. Por lo tanto, una persona no solo está restringida en su producción de energía, también está sujeta a demandas que le demandan mayor energía dando como resultado las quejas universales de cansancio y fatiga. La mayoría de las personas se las arregla para continuar con el esfuerzo de voluntad, pero como lo menciona Selye se pasa de la etapa de resistencia a la etapa de agotamiento y la persona queda sin energía para seguir andando. (Lowen, 1980).

Considerando también el punto de vista de Keleman (2012), que identifica las bases que producen las alteraciones en la estructura corporal, en las respuestas que adopta el organismo frente al estrés y la agresión. En este sentido, identifica dos fórmulas básicas de respuesta corporal: resistir o ceder. En el primero, el organismo se activa para luchar y el cuerpo se hace más rígido y sólido. En el segundo, el organismo se colapsa y el cuerpo se ablanda y se expande perdiendo tensión y forma.

Otro de los puntos que se afectan con el estrés es la respiración, como se había mencionado, dado que al generarse tener tensión muscular se reduce de manera inconsciente la respiración.

 

Respiración

Es Reich (1920) quien introduce el concepto de respiración al abordaje terapéutico ya que el observa que cuando un paciente entra en resistencia comienza a contener la respiración.

Desarrolla una técnica respiratoria particular teniendo como idea central que el mecanismo de represión se sostiene somáticamente al contener la respiración, más específicamente al contener la exhalación. La dificultad de exhalación está vinculada con el control inconsciente de los impulsos y con la dificultad para la entrega de ellos. Si es posible conducir a los pacientes a entregarse a un flujo respiratorio libre y pleno será posible resolver el mecanismo somático que sostiene la defensa neurótica y así volverá a la actividad vegetativa normal de todo el organismo.

Lowen hace la relación entre la respiración y nivel de excitabilidad del cuerpo. Cuanto más oxígeno incorporamos, más energía disponible activamos.

Para S. Keleman (1985) la respiración y el latido cardiaco son las expresiones más evidentes de esta pulsación, pero el sistema digestivo, el sistema musculoesquelético o el sistema nervioso funcionan igual. En su contracción y expansión, en su excitación y relajación, facilitan el transporte de líquidos y substancias, el movimiento, la transmisión del impulso nervioso y la segregación de hormonas.


Consciencia de respiración

Una solución práctica que puede abarcar a la totalidad de la población y superar los limitantes espacio- temporales, así como el sentido de constancia y cotidianidad, es el uso de la respiración consciente (Lara M., 2019)

Cuando se habla de consciencia corporal se hace referencia a las habilidades para controlar el propio cuerpo y desarrollar movimientos conscientes y coordinados para interactuar con objetos y personas en todo tipo de espacios y circunstancias.

La respiración consciente o respiración diafragmática, es una acción que, no solo acelera y mejora el proceso de respiración, también afecta a la psique y ayuda a crear espacios de sosiego emocional y tranquilidad (Benson, 1975).

En la PHC se trabaja con la respiración de varios tipos logrando diferentes efectos con el fin de ampliar la consciencia como lo comenta y poder tener una mayor claridad interna. (Bailey, 2006)

 

Conclusiones

En resumen, la respiración consciente es una herramienta poderosa que nos ayuda a reducir el estrés, mejorar nuestra concentración y promover un bienestar emocional. Al prestar atención plena a nuestra respiración, podemos calmar la mente, disminuir la ansiedad y fortalecer nuestra conexión con el presente. Incorporar esta práctica en nuestra rutina diaria nos permite afrontar mejor los desafíos cotidianos y mantener un equilibrio emocional, contribuyendo así a una vida más saludable y plena.


Bibliografia

Lowen, A. (1980). STRESS AND ILLNESS: A BIOENERGETIC VIEW. New York.
Lowen, A. (1977). Ejercicios de Bioenergética. España.
Bailey, M. (2006): La respiración y la consciencia. En: http://www.instituto-intergra.com/artículos/la-respiracion-y-la-conciencia
Keleman, S. (2012) Anatomía Emocional. Desclée , España
Lara, M. (2019). Beneficios de la Respiración consiente contra la ansiedad generalizada y el estrés
Queitsch.P. La respiración en la Psicoterapia Humanista Corporal. En: Newsletter Integra, Diciembre 2015, http.//www.instituto-integra.com/ la respiración en la psicoterapia humanista corporal
Ramírez.J. (1998) Psique y soma_Terapia Bioenergética, Desclée, España.
Lowen, A. (1985). El Lenguaje del Cuerpo. pp 203- 246 Barcelona: Herder

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