Cómo la psicoterapia corporal nos invita a cambiar la “forma” por la “conciencia”, de manera que aprendamos a habitarlo, conociéndolo a través de una atención constante a nuestras sensaciones y emociones.
Psic. Bertha Martínez Zavala
CUANDO EL “FITNESS” SE CONVIERTE EN AUTOEXIGENCIA PARA ESTAR EN FORMA
¿Alguna vez te has sorprendido diciéndote estas frases?: “Levántate y entrena aunque no tengas ganas”. “Sin dolor, no hay éxito”. “Tienes que bajar de peso, cueste lo que cueste”.
¿Vives en el esquema del ejercicio-rendimiento, contando calorías, pasos, repeticiones? ¿Subes fotos del “antes y después” en tus redes sociales? Pero hay una pregunta que el reloj inteligente no mide: ¿cómo te sientes mientras lo haces?
La psicoterapia corporal, la bioenergética y el trabajo de respiración proponen el paradigma: dejar de hacer ejercicio para estar en forma y empezar a movernos para estar presentes (Lowen, 2011). Esto no significa que se abandone el movimiento; sino que propone cambiar la brújula: pasar de ver al cuerpo como un objeto que hay que esculpir, para verlo como ese sujeto al que hay que escuchar.
Porque un cuerpo en forma no siempre es un cuerpo habitado. Sin embargo un cuerpo habitado, casi siempre, termina sano.
EL CUERPO COMO CAMPO DE BATALLA: CUANDO EL EJERCICIO ES CASTIGO
Alexander Lowen, creador de la bioenergética, decía que “el carácter se estructura en el cuerpo” (Lowen, 2014). Cada tensión crónica en mandíbula, diafragma o pelvis cuenta una historia. A veces, la historia del “tengo que ser más fuerte”, “no puedo parar” o “mi valor está en mi disciplina”.
El fitness tradicional a menudo refuerza esas corazas. Entrenamos desde la cabeza: tabla de Excel, rutina de Instagram, meta de 10 Km. El cuerpo ejecuta. La mente ordena. ¿Y la sensación? Generalmente, silenciada, bloqueada, no la escuchamos.
Señales de que haces ejercicio sin conciencia:
- Dolor que ignoras: “Ya se me pasará” = anestesiar al mensajero.
- Culpa si paras: El descanso se siente como fracaso.
- No sabes por qué: Entrenas en automático, sin checar cómo amaneció tu energía hoy.
- Tu respiración está presa: Apneas en esfuerzo, hombros arriba, diafragma bloqueado (Rosenberg, 1985).
Bajo este esquema de entrenamiento, nuestro cuerpo se convierte en nuestro obrero, no en nuestro aliado. Y los obreros explotados, tarde o temprano, hacen huelga: lesión, fatiga crónica, ansiedad. El cuerpo habla, aunque no lo escuches.
PSICOTERAPIA CORPORAL: VOLVER A LA BASE
La psicoterapia corporal parte de una idea simple y revolucionaria: no tenemos un cuerpo, somos un cuerpo (Kepner, 2001). Emociones, recuerdos y traumas no viven solo en la mente. Viven en el tejido, en la postura, en el ritmo respiratorio.
Wilhelm Reich, maestro de Lowen, descubrió la “armadura muscular”: tensiones crónicas que nos defienden del dolor emocional (Reich, 2005). Si de niño aprendiste que llorar era peligroso, tal vez tu diafragma se tensó para contener el sollozo. 30 años después, “no puedes respirar profundo” y no sabes por qué.
El primer paso entonces no es hacer más. Es identificar y reconocer las sensaciones en mi cuerpo y a partir de ahí, aprender a deshacer, aflojar, sentir.
El objetivo no es un abdomen marcado. Es un abdomen que respira, que digiere, que puede expandirse con placer y contraerse sin miedo (Lowen, 2014).
BIOENERGÉTICA: LA VIBRACIÓN ES LA VERDAD
Lowen creó ejercicios bioenergéticos para devolverle al cuerpo su vibración natural. Piensa en un niño haciendo un berrinche: patea, grita, tiembla… y 5 minutos después ya está riendo. Así sería una descarga bioenergética: permitir que la energía fluya. Dentro de un proceso terapéutico, el psicoterapeuta tendría que inducir al consultante a tomar conciencia de lo ocurrido y pedirle que se pregunte qué necesita hacer, después de esa descarga.
La mayoría de las personas que van a hacer ejercicio al gimnasio para estar “en forma”, a veces están rígidos. Son cuerpos esculturales, casi perfectos; sin embargo, no vibran, no sienten, o no se lo permiten.
Prácticas base de bioenergética para empezar:
- Arraigo: Párate descalzo. Flexiona rodillas. Siente pies en el suelo. Deja que las piernas tiemblen. Temblar = soltar control = estar vivo (Lowen, 2014).
- Arco bioenergético: De pie, puños en lumbares, arquea suave hacia atrás, abre el pecho, inhala por la nariz y exhala por la boca, emite un sonido con la letra “a”. ¿Qué emoción aparece? Cualquiera que esta sea, permítete sentirla y déjala pasar. Recuerda: No es fitness, es permiso para habitar tu cuerpo.
- Pateo y voz: Acostado boca arriba, patea el piso, sin lastimarte y saca nuevamente un sonido, abriendo tu garganta. ¿Qué sientes? Obsérvate, sin juzgarte. No atreverme a realizar algo que implique perder el control, es una forma de ponerme una coraza (Reich, 2005).
En el fitness buscas “hacerlo bien”. El propósito de la psicoterapia corporal es “sentirlo real”. La vibración involuntaria te dice que el cuerpo recuperó su flujo. Eso es estar en forma desde dentro.
RESPIRACIÓN: EL PUENTE ENTRE CABEZA Y VÍSCERAS
El diafragma es el músculo de las emociones (Rosenberg, 1985). Cuando sentimos miedo, solemos contener el aire. Si estamos tristes, suspiramos. Si estamos enojados nuestra respiración es rápida y corta. El ejercicio intenso suele hacernos hiperventilar y bloquear el diafragma. Terminamos “en forma” pero ansiosos. Te propongo un ejercicio de 5 minutos:
Escaneo respiratorio
- Acuéstate, mano en pecho, mano en vientre.
- ¿Dónde se mueve más? ¿Dónde no se mueve nada?
- Sin forzar, invita al aire a llegar a la zona dormida. ¿Vientre? ¿Costillas? ¿Espalda?
- ¿Qué sensación, recuerdo o emoción vive ahí?
Respirar consciente es el primer “entrenamiento” de psicoterapia corporal. Porque no puedes escuchar al cuerpo si no dejas que hable (Rosenberg, 1985).
MOVIMIENTO CONSCIENTE: MENOS RUTINA, MÁS RITUAL
Entonces, ¿ya no corro, no cargo pesas, no hago yoga? Sí puedes. La diferencia es el desde dónde: dejar de hacer movimiento por rutina, para comenzar a hacer el movimiento como un ritual, aprendiendo a escucharlo, ¿qué necesito hoy? ¿Me duele la rodilla? Encuentra tu movimiento, camina lento, descalzo, sintiendo cada paso. Si quiero correr hoy, corro. Si quiero parar, paro.
Te dejo unas propuestas para cambiar el paradigma:
– Sustituye repeticiones por sensaciones: En vez de “15 sentadillas”, haz 3 sentadillas lentísimas sintiendo qué músculos se activan, dónde te tensas, cómo respiras.
– Baila sin coreografía: 1 canción al día, ojos cerrados. El cuerpo sabe moverse, no necesito de un influencer que me diga cómo (Halprin, 2003).
– Pausa activa: A mitad del día, 60 seg de sacudir cuerpo, hacer sonidos, desperezarte como gato. Descargas estrés acumulado⁴.
Deja que el movimiento sea como una danza en armonía con tu cuerpo y aprende a entrenar con él y no en su contra.
LA FORMA LLEGA CUANDO SUELTAS LA FORMA
Paradoja hermosa: cuando dejas de obsesionarte con “estar en forma” y empiezas a habitar tu cuerpo, la forma llega sola. Duermes mejor. Digieres mejor. Te lesionas menos. Y sí, tu postura y tono muscular cambian, pero como consecuencia, no como meta.
La psicoterapia corporal no está peleada con la fuerza o la resistencia. Está peleada con la desconexión. Con usar el ejercicio para huir de ti en lugar de volver a ti. Así que hoy te invito a un reto distinto: cancela 1 entrenamiento. En su lugar, tírate al piso. Respira. Tiembla. Pregúntale a tu cuerpo: “¿Qué necesitas de mí hoy?” Tal vez te diga descanso. Tal vez juego. Tal vez grito. Tal vez abrazo.
Sea lo que sea, será verdad. Y un cuerpo en verdad, siempre, es un cuerpo en forma.
Sobre la autora:
Psic. Bertha Martínez Zavala. Licenciada en Psicología, egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México; Psicoterapeuta Humanista Corporal, certificada por el Instituto Humanista de Psicoterapia Corporal, INTEGRA; Psicoterapeuta Gestalt, certificada por el Instituto de Psicoterapia Gestalt, Región Occidente, INTEGRO. Especialista en Tanatología, egresada del Centro de Capacitación en Salud Natural Chapingo CDMX, de Fundación Shakti. Con más de 25 años de experiencia como psicoterapeuta.
REFERENCIAS
- Lowen A. (2011). Bioenergética: La terapia revolucionaria que utiliza el lenguaje del cuerpo para curar los problemas de la mente. México: Pax: 320 p.
- Lowen A. (2014). El lenguaje del cuerpo: Dinámica física de la estructura del carácter. Barcelona: Herder: 424 p.
- Rosenberg JL, Rand ML. Body, (1985) Self, and Soul: Sustaining Integration. Atlanta: Humanics
- Kepner JI. (2001). Body Process: A Gestalt Approach to Working with the Body in Psychotherapy. Cleveland: Gestalt Institute Press: 280 p.
- Reich W. (2005). Análisis del carácter. 3a ed. Buenos Aires: Paidós: 512 p.
- Halprin D. (2003). The Expressive Body in Life, Art, and Therapy: Working with Movement, Metaphor and Meaning. Londres: Jessica Kingsley Publishers: 224 p.

